Cauces Fluviales

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¿En que han consistido los trabajos?

Actuación 1

Se ha recuperado y rehabilitado un antiguo meandro fluvial del río Limia en As Veigas de Ponteliñares de aproximadamente un kilómetro, para la mejora de la capacidad de retención y asimilación de nutrientes.

En tiempos de la desecación de la antigua Laguna de Antela, el río Limia se canalizó y rectificó, dando lugar a su trazado actual rectilíneo, y provocando que no volviese a circular agua sus antiguos meandros, únicamente el agua de lluvia recogida de las parcelas aledañas. Esto dio lugar a una limitación de su función como ecosistema fluvial del propio río, aislando de dichos procesos al antiguo meandro, que incluso llegó a convertirse en zona deprimida donde se producían fenómenos de acumulación de agua, creando así zonas húmedas sin conexión.

Parte de este meandro se rellenó, en las antiguas obras de canalización, con el material sobrante de la creación del nuevo río Limia canalizado. Es en este tramo donde se ha creado un nuevo cauce, retirando los materiales de relleno, y dotándolo de taludes muy tendidos de modo que forme una llanura de inundación conectada con el cauce. También se han plantado en el nuevo cauce especies macrófitas (sps) propias del ecosistema fluvial, previamente recolectándolas del río actual Limia, que están especializadas en la captación y retención de nutrientes a través de sus sistemas radicales.

Las principales actuaciones de recuperación del antiguo meandro han consistido básicamente en:

  • La realización de labores selvícolas sobre la vegetación riparia existente, podas, eliminación de ejemplares muertos principalmente alisos, abedules y sauces dominados con peligro de caída sobre el cauce, eliminación de obstrucciones del cauce por vegetación muerta.
  • La rehabilitación del antiguo cauce, mediante la reapertura del mismo, con una pendiente longitudinal adecuada para permitir la circulación del agua, excavando el lecho del río y extrayendo gran cantidad de sedimentos y restos vegetales depositados. Durante la excavación, en las zonas donde fue posible, se crearon taludes tendidos con el objetivo de naturalizar al máximo el cauce, y crear así zonas de paso del agua rápida y lenta. Asimismo, se procedió a conectar el nuevo cauce con las pequeñas lagunas de origen natural y artificial que existían en la zona, para provocar que el agua permanezca el mayor tiempo posible en las veigas y potenciar de este modo la función depuradora de la vegetación.
  • La conexión del meandro recuperado con el actual cauce del río Limia, desconectado por la vía de servicio que acompaña al actual cauce, mediante la construcción de dos obras de paso, una de entrada y otra de salida, realizadas con marcos prefabricados y aletas de piedra de escollera irregular. El interior de los marcos se recubrió con lecho de piedra con objeto de integrarlos paisajísticamente y favorecer la sedimentación. Los taludes se revegetaron con manta de coco, con siembra de herbáceas y estaquillado de sauce, de modo que será la propia vegetación la que se encargue de integrar ambientalmente las obras realizadas.

El meandro recuperado entró por primera vez en funcionamiento el pasado mes de febrero cuando por el río Limia se alcanzaron los 0.50 m, se espera que esto ocurra durante los meses de noviembre a abril.

Una vez realizada la recuperación del meandro, comenzaron los trabajos de seguimiento de la mejora de calidad del agua tras su paso por el nuevo cauce, y del ecosistema regenerado. Para ello, ambos socios, CHMS y DXCN, han desarrollado un sistema de seguimiento de los distintos parámetros de calidad de agua y de indicadores biológicos que permitirán conocer el funcionamiento de la actuación, es decir, la capacidad autodepuradora del ecosistema recuperado y de regeneración de nuevos ecosistemas.